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Autor: Karol Wojtyla nace el 18 de mayo de 1920 en Wadowice (Polonia). Su madre muere antes de que cumpla diez años. Educado por su padre, un piadoso militar retirado y caballero de la vieja escuela, el joven se convierte en el mejor estudiante de la población, en un atleta entusiasta y en actor aficionado. Tras mudarse a Cracovia, ingresa en la antigua Universidad Jagelloniana, pero sus prometedoras carreras académica y teatral se ven cortadas por la Segunda Guerra Mundial. Durante la ocupación, trabaja de picapedrero, dinamitero y peón. Después de que los sacerdotes de la parroquia local sean enviados a Dachau, da sus primeros pasos en la espiritualidad clásica bajo la tutela de un místico laico que forma hombres jóvenes en los grupos del Rosario Viviente. |
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Fallece su padre y el conflicto vocacional del joven se intensifica. Por fin se inscribe en el seminario clandestino que dirige el heroico arzobispo de Cracovia En el periodo
que sigue al levantamiento de Varsovia, los nazis tratan de prevenir un
estallido similar de abierta resistencia mediante el arresto de todos los
hombres jóvenes de Cracovia. Wojtyla consigue escapar de la caza de
hombres de la Gestapo y después de la liberación de su país por el Ejército
Rojo, es ordenado sacerdote y enviado a Roma para licenciarse en teología.
Consagrado obispo a los treinta y ocho años, es elegido administrador de la archidiócesis de Cracovia. Después de asistir a las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II, de 1962 a 1965, se erige en líder a la hora de lograr una nueva apertura católica hacia el mundo moderno y en puntal de la gran batalla conciliar de definir la libertad religiosa como un derecho humano básico. Pronto es nombrado arzobispo de Cracovia con el apoyo entusiasta del gobierno comunista y, a la edad de cuarenta y siete años, es nombrado obispo. A los cincuenta y ocho años es elegido el obispo número 264 de Roma, el primer Papa no italiano en 455 años y el primer Papa eslavo de la historia .
RESEÑAS DE PRENSA:
Memoria e Identidad,
nuevo libro del Papa.
Será publicado el 23 de febrero próximo.
¡Levantaos! / Vamos!.- Diego Contreras Juan Pablo II no presenta su nuevo libro como una autobiografía, sino más bien como una glosa de La exhortación apostólica Pastores gregis, dedicada a la misión de los obispos. En efecto, en ¡Levantaos! ¡Vamos! repasa su propia vida de obispo (1958-1978) sin la intención del cronista minucioso: se diría que la narración de los episodios está al servicio de la enseñanza que quiere transmitir. Es el mismo método que ya usó con Don y misterio, referido a su vida de sacerdote, que se puede entender corno una ilustración de Pastores dabo vobis, el documento sobre el ministerio sacerdotal. Contra lo que cabría suponer, esta finalidad pastoral no quita nada al encanto personal del libro, pues los recuerdos, comentarios, observaciones y confidencias están perfectamente engarzados, de manera que la lectura se hace fluida y amena. La imagen que recibe el lector es la de un autor que no solo mantiene intactas sus cualidades intelectuales, sino que transmite la serenidad de una fe inquebrantable vivida en circunstancias adversas. Contrariedades que, por otra parte, toca al lector valorar, pues en el libro no hay espacio para el lamento. Una de las enseñanzas de la batalla contra la opresión comunista es que la primera estrategia de las dictaduras es “provocar el terror en los apóstoles”. El libro no contiene episodios que fueran hasta ahora desconocidos. Su novedad está en la sencillez y frescura con la que narra los recuerdos y en el modo en que Juan Pablo II utiliza ese testimonio personal como complemento de su magisterio. Pero lo hace sin ponerse como ejemplo, sino explicando las razones de fe que motivaron su comportamiento. Son trazos que ayudan a comprender mejor la figura de Karol Wojtyla, puesto que hacía en Cracovia como arzobispo lo aplicó después, en dimensiones planetarias, como Papa. Entre los recuerdos personales figura la conversación que mantuvo con el cardenal Wyszynski, que le había convocado a Varsovia para comunicarle su nombramiento de obispo. “Al oír las palabras dcl Primado que me anunciaba la decisión de la Sede Apostólica, exclamé: ‘Eminencia, yo soy demasiado joven, apenas llego a los 38 años’. Pero él replicó: ‘Es una debilidad de la que se librará pronto. Le ruego que no se oponga a la voluntad del Santo Padre’. Dije solo una palabra: ‘Acepto’. Entonces, vamos a comer’, concluyó el primado”. El libro también ofrece detalles muy personales del Papa. Por ejemplo, su devoción al ángel custodio (“Mi ángel custodio sabe lo que estoy haciendo. Es cada vez más profunda mi confianza en él en su presencia protectora”), el significado de la cruz pectoral (“Nunca me la he colocado con indiferencia; es un gesto que acompaño siempre con la oración; la cruz se apoya sobre mi pecho, junto a mi corazón”), o la confidencia de que jamás se ha sentido solo. ¡Levantaos! / Vamos! fue escrito en polaco durante los meses de marzo y agosto de 2003. Apareció a la venta el pasado 18 de mayo, día del 84 cumpleaños de Juan Pablo II en Italia, Polonia, Alemania, Francia y España. Las traducciones en inglés y portugués se anuncian para las próximas semanas. Los ingresos procedentes de los derechos de autor se destinarán a obras de caridad y beneficencia, como ya ocurrió con Cruzando el umbral de Ia esperanza, del que se han vendido 20 millones de ejemplares en 53 idiomas. Aceprensa. Pensamiento 71/04 |
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