“La familia es lo que nos hace humanos”
‘Repensar la
familia’ es la última obra publicada del profesor Pérez Adán. Y son ya más
de treinta los libros firmados por este doctor en Sociología por la
Universidad de Sidney, aparte de más de cien artículos. Asegura no buscar la
polémica con su obra, aun sabiendo que la institución más valorada por los
españoles, la familia, se encuentra en estos momentos en el ‘ojo del
huracán’. Sobre su libro y sobre la actualidad que rodea al concepto de
familia da buena cuenta en esta entrevista.
José Pérez Adán
es sociólogo, licenciado en Historia y
experto asesor del Consejo de Europa en materias de equidad de géneros.
EIUNSA acaba de editar su última obra, Repensar la familia, y con
motivo de su lanzamiento, Pérez Adán da cuenta de la importancia que tiene
en la sociedad la familia. Por Jesús G. Sánchez Colomer
-¿Cuál es el mensaje central de
su libro?
-Que la familia es la categoría
básica de comprensión de lo humano. Lo que explica nuestra humanidad es, más
que nuestra composición biogenética, nuestra condición familiar. Por eso
opinamos que las mayores cotas de humanidad de nuestra historia personal y
colectiva están edificadas sobre el fundamento familiar y, de igual modo, no
hay nada más inhumano que negar o ignorar la familia. Lo que, en definitiva,
a nosotros, los humanos, nos hace humanos es la familia.
-Dice en
Repensar la familia que la modernidad
está agotada y que el individualismo es incapaz de afrontar los retos de
futuro que plantea nuestro tiempo. ¿Contra quién ha escrito el libro?
-El libro está escrito en tono
positivo en el sentido de que asumo una perspectiva concreta que explico y
desarrollo de principio a fin. Esa perspectiva es el comunitarismo. Las
contradicciones del individualismo no han estado nunca antes tan manifiestas
como en el momento de proponer el ‘multifamilismo’ como opción de vida en
común. El libro opta por la teoría comunitarista como la que nos ofrece una
mejor y más adecuada explicación de nuestra realidad familiar y de los
mecanismos y condicionantes para mejorarla.
-¿Apoya la ILP en defensa del
matrimonio y de la infancia que el Foro Español de la Familia ha puesto en
marcha?
-Me parece una iniciativa loable y
admirable, porque el fin que persigue es bueno en sí, y tal como yo lo veo,
es la protección afectiva y efectiva de la infancia: es, en definitiva,
reconocer que los niños tienen derecho a unos padres y a un ambiente
familiar donde se dé la máxima seguridad posible respecto a su desarrollo y
protección. También es una iniciativa admirable, como me parece que lo son
las acciones que nacen de la base, de la sociedad civil, sin amparo ni
presupuesto público, y sin buscar un beneficio particular, sino lo mejor
para otros. En fin, la ILP es algo que hay que apoyar y ojalá salga
adelante.
-¿Se ataca o se apoya la
familia desde las diferentes Administraciones?
-La familia tienen cada vez menos
poder, ello me parece obvio. Debería ser al revés. Deberíamos bajar el nivel
de decisión, eso es lo que se llama subsidiariedad, de los políticos a las
familias en los asuntos que les competen, como son la educación de los hijos
y la oferta de ocio público, particularmente la televisión. Lamentablemente,
en nuestro país cada vez más los políticos deciden sobre cómo se educan y se
entretienen los hijos de los demás. Ellos son los que tienen el dinero y
ellos son los que tienen el poder. Creo que ese poder debería transferirse
de la manera más transparente y directa posible a las familias, pero dudo de
que los políticos de nuestro país suelten esa prebenda con facilidad. En
este sentido todavía somos un país de caciques.