Amor, matrimonio e hijos felices
John
Flynn
La tendencia
creciente a la cohabitación como una alternativa al matrimonio trae consigo
graves desventajas para los hijos. Un amplio artículo publicado el 18 de
noviembre por Associated Press confirmaba nuevamente cómo sufren los hijos
cuando crecen fuera de un matrimonio estable entre un hombre y una mujer.
El artículo revisaba evidencias de diversas fuentes, y comentaba cómo muchos
eruditos y asistentes sociales «afirman que el riesgo de abusos de niños es
ampliamente más alto en las estructuras familiares no tradicionales».
Entre los estudios citados por Associated Press estaba el publicado por la
revista American Academy of Pediatrics en el 2005. La revista informaba de
que los niños que viven en hogares con adultos sin relación corren un riesgo
casi 50 veces más alto de morir por daños inflingidos que el de los que
viven con los dos padres biológicos.
Los niños que viven en familias temporales o con padres solteros corren un
riesgo más alto de asaltos físicos o sexuales, según diversos estudios de
los que es coautor David Finkelhor, director del Centro de Investigación de
Crímenes contra Niños de la Universidad de New Hampshire, continuaba el
artículo.
«El riesgo (de abusos) a niños fuera de un hogar con los dos padres es
mayor», declaraba a Associated Press Susan Orr, especialista en bienestar
infantil en el Departamento de Sanidad y Servicios Sociales.
El problema también existe fuera de Estados Unidos. El 15 de abril, el
periódico británico Sunday Telegraph informaba de que siete niños menores de
16 años habían sido asesinados en Londres sólo en los anteriores dos meses.
Muchos crímenes como estos son cometidos por jóvenes, observaba el
periódico.
Estas noticias incitaron a los políticos a prometer más financiación para
las comunidades con desventajas, pero el artículo comentaba que uno de los
principales problemas es que los adolescentes que crecen en familias con un
solo progenitor tienen una probabilidad mayor de acabar en actividades
criminales. No menos del 70% de los criminales jóvenes provienen de familias
con un solo progenitor.
En Inglaterra hay actualmente un número tres veces mayor de niños criados
sólo por sus madres que hace 30 años, añadía el Telegraph, lo que da como
resultado que uno de cada cuatro niños crecen sin un padre.
La línea divisoria del divorcio
El divorcio crea otras dificultades, entre ellas, las económicas. Un
artículo el 7 de julio del periódico británico Telegraph informaba de que un
estudio, llevado a cabo con más de 4.000 personas, mostraba que, de media,
los ingresos de un hombre aumentan un 11% tras el divorcio. En contraste,
una mujer sufre una caída del 17%.
Las madres con niños pequeños corren un riesgo especial, pues tienen
dificultades para conciliar las exigencias de su trabajo con las
responsabilidades familiares.
«Hemos encontrado que muchas mujeres no trabajan tras la ruptura de su
matrimonio o tienen un trabajo sólo a tiempo parcial porque no pueden
afrontar el coste de cuidar a sus hijos», comentaba Mieke Cansen, una de los
autores del estudio llevado a cabo por académicos de la Universidad de
Amberes, en Bélgica.
Un estudio llevado a cabo en Australia por el Australian Institute of Family
Studies revelaba problemas similares. Según un artículo del 10 de julio en
el periódico The Australian, el divorcio no sólo trae consigo problemas
económicos sino que también conduce a la infelicidad y daña la salud física
y mental.
El estudio, titulado «Divorce and the Well-being of Older Australians»
(Divorcio y Bienestar de los Mayores Australianos), comparaba a las mujeres
divorciadas que permanecen solteras con las que enviudaron y siguen
igualmente solteras. Se ha informado de problemas de infelicidad y de salud
tanto en hombres como en mujeres, pero estas últimas se ven especialmente
afectadas.
Otro periódico australiano, el Sydney Morning Herald, informaba el 14 de
agosto que hace que la gente sea más feliz. Durante una visita al país, el
economista suizo Bruno Frey informaba de los descubrimientos de una encuesta
a 15.000 personas llevada a cabo durante 17 años, examinando la relación
entre felicidad y matrimonio. Frey declaró que una de las razones por las
que la gentes es más feliz en el matrimonio estriban en el mayor nivel de
compromiso entre la pareja.
Desde Inglaterra, un informe reciente del Office for National Statistics
encontró que las parejas casadas viven más y gozan de mejor salud, informaba
el 5 de octubre el Times. Asimismo, los niños que viven con sus progenitores
casados son más sanos, y continuarán su educación por más tiempo.
Rupturas en aumento
A pesar de la amplia evidencia de los males que resultan de facilitar el
divorcio, algunos países lo hacen cada vez más fácil. El periódico español
El País informaba el 16 de noviembre de que el número de divorcios había
aumentado hasta un desorbitado 74%. El aumento ha tenido lugar después de
que el gobierno socialista cambiara la ley del divorcio en julio del 2005,
permitiendo que se emprendieran procedimientos de divorcio sin el periodo de
separación de un año antes requerido.
En total, en España hubo en el 2006 210.132 matrimonios, y 145.919
matrimonios rotos – entre divorcios, separaciones y matrimonios declarados
nulos.
Según un reciente estudio del Instituto de Política Familiar español, Europa
está experimentando un declive en los matrimonios y un aumento de divorcios.
El informe, titulado «Evolución de la Familia en Europa en 2007», afirmaba
que el número de matrimonios en Europa ha descendido en un 22,3% desde 1980
al 2005, mientras que los divorcios aumentaron en un 55% en el mismo
periodo.
Las últimas cifras muestran un descenso de divorcios en Inglaterra y Gales,
pero parte de la explicación estaría en el bajo nivel de matrimonios. Según
un artículo publicado por el periódico Guardian el 30 de agosto, en el 2006
se divorciaron 132.562 parejas. Es la cifra más baja desde 1977. Los datos
vienen de las cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística.
No obstante, este descenso del divorcio ha tenido lugar después de que en el
2005 la tasa de matrimonios en Inglaterra y Gales cayera a su nivel más bajo
desde 1862, cuando comenzaron los informes.
Uno de cada tres
Además, el 12 de septiembre el Guardian publicaba un artículo observando que
el total acumulado de divorcios en las últimas décadas muestra que
actualmente más de 20 millones de personas en el Reino Unido – un tercio de
la población – se han visto afectados por divorcios o separaciones, sea por
sus propias relaciones o por las de sus padres.
Las cifras proceden de un estudio publicado por el Center for Separated
Families, una organización que proporciona apoyo a los miembros de una
familia tras la separación.
Las familias también están bajo presión en Canadá, informaba el periódico
Globe and Mail el 12 de septiembre. Según las últimas cifras, tomadas del
censo nacional del 2006, las familias con parejas casadas son todavía la
mayoría, sumando el 68,8% de todo el censo de familias.
Sin embargo, el número de parejas en cohabitación se ha más que doblado,
desde el 7,2% de hace dos décadas al actual porcentaje del 15,5% de todas
las familias. El número de familias con un solo progenitor aumentó también,
en un 7,8% en el periodo 2001-2006.
Las familias con un solo progenitor son más importantes de los que su
pequeño porcentaje pudiera sugerir.
Estas familias suman el 26% en la categoría de las familias con hijos. Más
de 2,1 millones de niños viven actualmente en este tipo de familias. Y, como
en otros países, son las más pobres. Según el Globe and Mail, en el 2005,
los ingresos medios de un hogar con los dos padres en Canadá fueron 67.600
dólares canadienses (68.861 dólares). Para las familias con un solo
progenitor fue de 30.000 dólares canadienses (30.559 dólares).
«El matrimonio es todavía la mejor estructura para que los niños crezcan
sanos y felices», comentaba el editorial del día siguiente del Globe and
Mail. No se puede dar marcha atrás al reloj, añadía el periódico. Incluso
así, «las familias canadienses son incapaces de dar a sus hijos la solidez
que más les ayudaría», concluía el editorial.
Conclusión muy similar a la expresada en repetidas ocasiones por Benedicto
XVI. «El amor devoto de las parejas cristianas casadas es una bendición para
vuestro país», afirmaba el Pontífice el 19 de noviembre a un grupo de
obispos de Kenia en Roma para su visita quinquenal.
«Este preciado tesoro debe salvaguardarse a toda costa», recomendaba.
Agencia Zenit 02.12.07